Con el buen tiempo aumentan las ganas de disfrutar de determinados días de vacaciones. Un producto que no puede faltar en nuestro día a día es la protección solar, algo que debemos utilizar durante todo el año, y no solo cuando el sol aprieta. En referencia a la protección solar, existen muchos mitos pero no todos son algunos. Ahora, la autora de la cosmética natural y ecológica Maminat, Natalia Olmo, quiere dar respuesta a todas y cada una de estas preguntas.
«Para empezar, yEs fundamental remontarse al año 1975 en el momento en que un dermatólogo de la Universidad de Harvard, Thomas B. Fitzpatrick, clasificó los diferentes fototipos (la capacidad que tenemos para digerir la radiación solar existente entre las personas). Hizo una clasificación numérica y cifró en seis las distintas clases de fototipos existentes y, para ello, atendió a la tonalidad, la facilidad que tenemos para quemar y la capacidad de bronceado. De tal forma, esa piel muy clara corresponde al fototipo tipo 1 y puede estar sin quemarse durante diez minutos. Para elegir un protector solar, muchos solo tienen que fijarse en el factor de protección, o en su textura u olor… es fundamental ir más allá”. ¡Toma nota!
Mito: Si adquiero un factor de protección más alto me pondré menos moreno
Realidad: La diferencia entre los factores de protección sirve, sobre todo, para cubrirnos durante un tiempo aproximado de la radiación solar. Para explicarlo con un caso. Si tienes una piel muy clara que corresponde al fototipo I y la piel aguanta diez minutos sin quemarse y te aplicas una crema solar con factor de protección veinte, la piel aguantará protegida y sin quemarse: 10 minutos x 20 = doscientos minutos . Si te decides por un factor de cincuenta, este fototipo de piel aguantará diez minutos x 50= quinientos minutos. “Por eso, si quieres ahorrar dinero y tener más comodidad y pasar más tiempo protegido de la radiación solar, nuestro consejo es que compres un factor de protección de 50” dice Natalia Olmo, creadora de la firma de cosmética natural y ecológica Maminat.
MITO: Si está nublado, no es necesario usar protector solar
REALIDAD: ¡Por supuesto que tienes que usarlo! Los rayos UV pueden colarse a través de las nubes. La piel se bronceará aunque el cielo esté cubierto de nubes.
MITO: El protector solar solo funciona si lo aplico treinta minutos antes de tomar el sol
REALIDAD: Esto solo sucede con un protector solar químico. Sin embargo, si apuestas por un protector solar físico como el de Maminat, con solo aplicar el protector desde el momento en que vas a tomar el sol, basta.
MITO: Si no uso protector solar, seré más oscuro
REALIDAD: Más que morenos, seguramente, aparecerán quemaduras y aparte de un inconveniente físico, afecta la salud de nuestra piel de manera notable.
MITO: El protector solar pierde completamente su efecto al entrar al agua
REALIDAD: Depende Si el baño es muy largo, probablemente la crema haya desaparecido. Si después te frotas con una toalla, la mayor parte del producto desaparecerá. No ocurrirá lo mismo si el baño es corto. “Nuestra recomendación es que después del baño y con la piel seca, hay que volver a aplicar la crema solar” Señala Natalia Olmo.
MITO: El protector solar del año pasado ya no es válido
REALIDAD: Los protectores solares, como cualquier otro producto cosmético, tienen su fecha de caducidad. “En el caso de Maminat, nuestros protectores tienen una caducidad de dieciocho meses desde que los fabricamos. Mientras tu protector no esté caducado y lo hayas conservado en un lugar fresco y seco, será eficaz.
MITO: No hay diferencia entre protector solar químico y físico
REALIDAD:El filtros químicos Están compuestos de compuestos orgánicos sintéticos derivados del petróleo. Suelen estar compuestos por Oxibenzona, Cinnamatos, Alcanfor, BAPA, Benzofenonenos y estos pueden ser, como otro tipo de ingredientes cosméticos, disruptores hormonales y son más susceptibles de generar alergias. Mientras tanto, el filtros físicos Son partículas naturales de origen mineral como el óxido de zinc o el dióxido de titanio esencialmente. Y siempre, por supuesto, sin nanopartículas. Son sustancias naturales que no suelen causar alergias en quienes las utilizan.
MITO: El protector solar físico es menos eficiente que el químico
REALIDAD:El mayor consuelo que el protector solar químico Es que es muy fácil de untar y se absorbe muy rápido, pero penetra en nuestra piel; es decir, que la piel absorba las sustancias nocivas para nuestra salud que puedan contener estos filtros solares. De igual forma, conviene aplicar un protector solar con filtros químicos unos treinta minutos antes de exponernos al sol.
filtros físicos, por el contrario, NO penetran en nuestra piel. Actúan como si fuera una pantalla. Cuando llegan los rayos del sol, se reflejan en la propia crema solar.“Esto es fantástico porque, aunque son ventajosos para el organismo, nuestro cuerpo no se alimenta de ningún tipo de sustancia. Puede ser más aceitoso al principio, ¡pero vale la pena!” dice natalia olmo
MITO: El protector solar no afecta el medio ambiente
REALIDAD: Diferentes tipos de estudios, que buscan preservar la ecología mundial, advierten que existen algunos ingredientes en las cremas solares que son perjudiciales para la salud de nuestros mares, océanos y para todos y cada uno de los que en él habitamos. Ingredientes que corresponden a los protectores solares químicos. Tanto es así, que en ciertas partes del planeta incluso han prohibido la venta de protectores solaresDel mismo modo, otros estudios han analizado los efectos que los protectores solares químicos tienen sobre los peces que viven en nuestros mares y océanos y han observado diferentes anomalías y que, incluso, el exceso de sustancias afecta a sus sistemas hormonales.